En la ciudad china de Chongqing, el metro atraviesa un edificio habitado. La curiosa solución se adoptó por falta de espacio: la ciudad está casi totalmente ocupada por edificios y el metro, la forma más rápida de desplazarse a grandes distancias, debe desenredarse en esta jungla urbana. Diseñada en 2004 por un equipo de ingenieros muy creativos, la nueva línea de metro ha demostrado ser una solución funcional y silenciosa. Los arquitectos aseguran que el ruido del metro en funcionamiento no supera los 60 decibelios, que es el mismo que el de una lavadora.

