¿Alguna vez te has sorprendido al oír tu propia voz grabada y te ha parecido extraña? Un método simple y divertido para escuchar tu verdadera voz, como la escuchan otros, es tomar dos láminas de cartón y colocarlas a lo largo de tu cara, directamente frente a tus oídos. De esta manera, tu voz, después de sortear el obstáculo, atravesará el aire interfiriendo con los diferentes elementos del entorno, como la humedad, el número de personas y el tamaño del espacio en el que te encuentras. Así el sonido que sale de tu boca volverá a tus oídos con las mismas características con las que llegó a los oídos del oyente...

