Las lavadoras actuales están hechas de materiales que absorben el sonido y amortiguan el ruido. Lo hacen gracias a un sistema de suspensiones y amortiguadores que reducen las vibraciones durante el ciclo de centrifugado. Un ejemplo de los muchos electrodomésticos de última generación que también prestan atención al confort acústico en el entorno doméstico. El ruido de los electrodomésticos es un factor ambiental importante. De hecho, en la etiqueta energética, además de los datos técnicos y de consumo, se indican también los decibelios producidos por la máquina en acción. ¡Una revolución! ¡No nos molestan ni a nosotros ni a nuestros vecinos, aunque estén encendidas por la noche!

