Un estudio estadounidense de la Universidad de Berkeley realizado en grupos de voluntarios, a los que se les hizo escuchar diferentes piezas de música clásica, afirma que tendemos a asociar música, colores y emociones según un patrón recurrente. Una pieza animada de Mozart, con un tono alegre, se asociaba a los tonos amarillos; mientras que la música más lenta en tono menor, como un adagio de Bach, se asociaba a los tonos azules. Haz la prueba en casa. Elige una pieza musical y cierra los ojos: ¿Qué color ves?

